sábado, 3 de diciembre de 2011

Como si trataras la tierra Me caía de la nube en la que andaba, Avanzo en las tinieblas

Como ritual, por las mañanas llega a la zona donde están las oficinas centrales de la empresa donde labora, al llegar a la edificación al menos 4 cámaras han grabado su paso por esas frías aceras, un video portero reconoce su rostro y quizá ya ha grabado su voz, la puerta automática se abre, con una maquina toman el registro de su huella dactilar para llevar el control de su estancia en la edificación, como buen oficinista saluda a todos de mano, cumple con sus 8 horas reglamentarias, deja sus moldes con comida en una gaveta, se quita la chamarra y la coloca en el perchero, toma la tasa del día anterior y se dirige a la cocina a lavarla, la deja en el escurridor. Se prepara un té regresa a la oficina, se sienta en la silla y coloca la tasa caliente sobre un disco compacto inutilizable, que hace las veces de porta vasos. Enciende el ordenador, levanta la vista para poder ver a través de la ventana.

Enmarcada, en madera la ventana contiene un alcatraz blanco que ondea entre cortinas en el edificio que esta cruzando la acera. La luz radiante incide por la ventana, torna la madera de un color claro, el verde de los arboles asoma por los muros oxidados, desde su silla giratoria el mundo de afuera parece tener mas vida. El sonido de la duela bajo las pisadas le extrae de su letargo.
-Hola- le saludan de beso en la mejilla. Crujidos atonales detalatan al oficinista que va detrás

Ella tiene la tes clara, labios carnosos de un rosa claro, cabello oscuro y su ropa se le ciñe al cuerpo.
Publicar un comentario

Popular Posts

Like us on Facebook

Flickr Images